Broma telefónica a Luis Aragonés de parte de Anselmo
Anselmo decide llamar a Enrique para ver cómo van los papeles del tractor… ¡y cómo la lía! Si es que, aquí en esta casa somos del fútbol no de tractores… a que sí, Luis Aragonés.
(Primera llamada)
Luis: Dígame
Anselmo: ¡Enrique!
Luis: ¿Quién es?
Anselmo: Oye, vamos a ver que soy Anselmo, que ya tiene tu hermano los papeles y…
Luis: Oiga, oiga, que se ha equivocado de teléfono, hombre.
Anselmo: Escucha, que ya tiene Anselmo los papeles.
Luis: Se lo repito, que se ha equivocado de teléfono.
Anselmo: O-Oye Enrique, ¿me oyes o no?
Luis: Que no, que se ha equivocado usted de teléfono
Anselmo: ¿Qué? Espera a ver pues.
Luis: No, pero a ver pues no, si yo no me llamo Enrique y aquí no vive ningún Enrique.
Anselmo: Espera, vuelvo a marcar otra vez, espera.
(Segunda llamada)
Luis: Dígame.
Anselmo: Ah, vale ahora sí, vamos a ver Enrique.
Luis: Que no, que no, que se ha vuelto usted a equivocar.
Anselmo: Dile a tu hermano…
Luis: ¿A qué numero llama?
Anselmo: Que traiga los papeles del tractor de una puñetera vez que me hacen falta ya.
Luis: Pero mire, pero mire usted, pero mire usted, usted, ¿me está escuchando a mí?
Anselmo: Vamos a ver, yo lo que digo…
Luis: ¿Usted me escucha a mí? ¿Usted me escucha a mí?
Anselmo: Vamos a ver. Yo te estoy… Enrique, por eso antes, que tengo una mierda de teléfono, ¿qué? Que por eso me he equivocado.
Luis: No, escúcheme…
Anselmo: Tu hermano…
Luis: Pero que me escuche usted, que ha vuelto a llamar al mismo sitio que yo no soy Enrique.
Anselmo: Dime Enrique, te oigo a ver, ¿qué pasa?
Luis: Pero que mire usted…
Anselmo: Pues dile que se ponga Enrique pues, que soy Anselmo
Luis: Pero que no está Enrique aquí, que usted se ha equivocado, ¿qué teléfono tiene usted?
Anselmo: Vamos a ver, es que yo… la primera vez que he marcado me he equivocado.
Luis: No, y la segunda, y la tercera…
Anselmo: No, vamos a ver, señor… Mire, yo estoy a ver, ¿tú eres el hermano de Enrique entonces?
Luis: Pero no hombre, pero no, por favor, ¿qué número tiene usted?
Anselmo: Vamos a ver, yo he marcado el 91 56
Luis: Sí… pues ése no es Enrique, ni de un hermano de Enrique ni de nadie.
Anselmo: Dile…
Luis: Vamos a ver, yo soy Luis Aragonés hombre, el entrenador de fútbol, y está llamando usted…
Anselmo: ¿Qué? ¿Que es usted quién?
Luis: Luis Aragonés, el entrenador de fútbol.
Anselmo: No me joda.
Luis: Si hombre claro, y está usted llamando a Enrique de los cojones y se lo estoy diciendo y no se entera usted o qué
Anselmo: Venga ya Enrique, no me gastes bromas…
Luis: Pero escúcheme
Anselmo: Que tengo sesenta y cuatro años, hombre.
Luis: Pero que no es dígale a usted, ¿qué le estoy diciendo yo?
Anselmo: Dígame dígame, le oigo, le oigo.
Luis: Pero que este teléfono no es de Enrique, de ningún Enrique. Es de Luis Aragonés, el entrenador de fútbol.
Anselmo: Venga Enrique no me jodas, te estás quedando conmigo, coño.
Luis: Vaya usted a la mierda señor, le están diciendo y es usted imbécil.
(Al día siguiente, Anselmo llama de nuevo a Luis Aragonés)
Luis: Dígame.
Anselmo: ¡Enrique! Ya tengo los papeles
Luis: Pero escúcheme, usted es un sordo ya ha llamado dos veces, este teléfono no es de Enrique, no vive ningún Enrique aquí.
Anselmo: Vamos a ver Enrique, una cosa, que ya por fin, que te doy las gracias por habérmelos mandado pero me falta lo de las válvulas.
Luis: Pero escúcheme, ¿usted quiere escuchar?
Anselmo: Tengo un teléfono que es una mierda Enrique, ya me perdonarás, pero yo te escucho.
Luis: Vamos a ver, que yo no soy Enrique.
Anselmo: Que no puede ser, que tengo el número éste…
Luis: Que no, que ese número lo tiene usted equivocado…
Anselmo: Entonces, si tú no eres Enrique, si yo no sé si eres el hermano, ¿quién eres? Yo soy Anselmo, Anselmo… Anselmo…
Luis: Pero que yo no le conozco a usted de nada.
Anselmo: Pero si estuve ayer contigo
Luis: Pero que yo no le conozco a usted de nada, que usted tiene el teléfono equivocado.
Anselmo: Vamos a ver Enrique, no me vaciles más hombre, si simplemente, te llamaba para…
Luis: Usted es tonto joder, no me vacile, usted es tonto, no le estoy diciendo que yo no le conozco, que soy Luis Aragonés, coño.
Anselmo: Si hombre, y yo soy el obispado
Luis: Mira, vaya usted a la mierda.
Anselmo: Que no hombre, no se ponga usted así, Enrique. Si yo te llamo para decirte solo, solo, para que lo sepas, que ya tengo los papeles del tractor.
Luis: Que mire usted, que usted está equivocado. A ver cómo le tengo que decir a usted que yo no me llamo Enrique, que yo soy Luis Aragonés, que llama a la casa equivocada, que ese teléfono lo tiene usted mal, que ése teléfono no es el de Enrique.
Anselmo: Pero si me dices que no está Enrique, pues dígame por lo menos a qué hora va a llegar.
Luis: ¿Usted es sordo o qué coño es?
Anselmo: Yo soy Anselmo, Anselmo.
Luis: Usted es sordo.
Anselmo: Y soy Anselmo.
Luis: Pero usted es sordo, le estoy diciendo que yo no soy Enrique, que Enrique no vive aquí, que usted tiene el teléfono mal, que el otro día me llamó por la noche y le colgué, tuve que dejar el teléfono colgado, que ese teléfono no es el de Enrique.
Anselmo: Pues a lo mejor usted tiene la dirección nueva de Enrique, a lo mejor tengo yo el antiguo.
Luis: Pero yo que voy a tener señor, si yo no conozco a Enrique ni a usted ni a nadie.
Anselmo: ¿Pero tú no has hablado conmigo por lo del tractor?
Luis: Usted está equivocado de teléfono, usted se ha equivocado de casa.
Anselmo: Y yo me equivoqué de llamada y por eso volví a llamar porque estaba equivocado.
Luis: Que no, que éste es el teléfono de Luis Aragonés en Alcobendas.
Anselmo: ¡En Alcobendas!
Luis: Sí.
Anselmo: ¡Pero si yo estoy llamando a Calatayud!
Luis: Claro, porque usted le da al 91 y tiene que poner otro prefijo.
Anselmo: ¿Y para Catalayud cuál es?
Luis: Yo qué sé, pues enterese usted, que se lo dije la otra noche.
Anselmo: ¿Eso no es Catalayud?
Luis: No hombre, es Alcobendas, le estoy diciendo a usted que estaba equivocado.
Anselmo: ¿Tú no eres Enrique?
Luis: Que yo soy Luis Aragonés, le he dicho usted.
Anselmo: ¿Y por qué no me lo has dicho antes?
Luis: Pero si se lo dije la otra noche. Usted está llamando a… mire el prefijo de Calatayud y llame usted a ese número.
Anselmo: Ya, pero como era Aragonés… bueno, yo qué sé chico, vaya… pues me habré equivocado otra vez. Ya buscaré el prefijo de Calatayud.
Luis: Busque usted el prefijo de Calatayud joder, que está usted llamando a Alcobendas, hombre. Pues, marca el 91 antes y no es así.
Anselmo: Ya, pues yo qué sé es que…
Luis: Que usted qué sabe… pues sépalo joder. Entérese y no moleste en una casa que no conoce a un tractor, ni sabe de tractores ni nada, porque se dedica al fútbol, cojones.
Anselmo: Vale, vale, oiga, pues a ver empezado por ahí. Pero que ya está…
Luis: Si se lo dije el otro día señor, si se lo dije el otro día
Anselmo: Bueno, ¿y usted qué es del fútbol entonces? ¿O qué…?
Luis: Bueno, bueno, déjame en paz, adiós.
Anselmo: Bueno, hala, enhorabuena por la Liga.